El vocablo lealtad proviene del latín “legalis” que significa “respeto a la ley”. También lo definen como el “cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien”.
Cómo lealtad entendemos entonces el carácter de una persona que expresa un sentimiento de respeto y fidelidad hacia otro ser humano, hacia un compromiso; una persona que posee un sentido de comunidad, que profesa principios morales.
Es sinónimo de “nobleza, rectitud, honradez, honestidad”, entre otros valores morales y éticos que permiten desarrollar fuertes relaciones sociales o de amistad en dónde se crean vínculos de confianza muy sólidos.