La acumulación compulsiva es un trastorno psicológico que obliga a quienes lo sufren a acumular objetos y les impide deshacerse de ellos, aunque éstos sean inservibles o no cumplan ningún propósito práctico. Este mal también se conoce como el síndrome de Diógenes, síndrome del acaparador compulsivo o disposofobia, y es cada día más frecuente.
Los acumuladores compulsivos se caracterizan por sentir una fuerte dificultad a la hora de desprenderse de posesiones materiales. Son personas muy arraigadas a su hogar y viven muy mal los cambios; generan con los objetos vínculos emocionales similares a los que la mayoría de las personas experimentan con otros seres humanos y ésta es la principal razón por la que no pueden simplemente botarlos a la basura. El desprendimiento material les causa angustia, dolor e incluso remordimiento.