El camino hacia la transformación comienza con el establecimiento de los cimientos de los tres pilares del progreso:
- Enfócate.
Lo primero que debes hacer es saber hacia dónde vas y cuál es el propósito. Para eso te recomendamos hacerte las siguientes preguntas:
¿Qué es lo que deseas? ¿hacia dónde quieres llegar? ¿Qué necesitas para avanzar?
- Busca con qué herramientas cuentas.
Aquí lo más importante es definir lo que tienes y lo que te hace falta, para empezar a actuar.
- Lleva a la acción.
Aquí viene la parte no más difícil, pero si la que requerirá más esfuerzo, porque es donde tendrás una y mil veces que recordarte por qué haces lo que haces. Serás tu motivación diaria y aquello que te permitirá continuar, incluso, cuando ni fuerzas tengas.