El amor y la amistad deberían ir siempre de la mano en las relaciones de pareja. Es mucho más fácil estar con alguien en quien confías, con quien puedes ser tú, sin ser juzgado, y con quien puedes disfrutar y compartir cualquier actividad que lleven a cabo.
Cuando los años pasan y las etapas en el matrimonio van cambiando, la amistad es la cualidad que permanecerá para siempre. Cuando ya las fuerzas falten, cuando quizá el calor físico se esté yendo y la pasión no pueda ser la misma, la amistad entre los dos les hará reír, recordar, y mantenerse fuertes. La amistad es inherente al amor. Pero una buena amistad se basa en una excelente comunicación.