La lactancia materna es el proceso por el que la madre alimenta a su hijo recién nacido a través de sus senos, que segregan leche inmediatamente después del parto, que debería ser el principal alimento del bebé al menos hasta los dos años.
La leche materna es el mejor alimento para el lactante durante los primeros meses de vida. Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y desde el punto de vista emocional le asegura el establecimiento de un buen vínculo madre-hijo y una adecuada relación de apego seguro con su madre, ambos esenciales para un correcto desarrollo como persona independiente y segura. Por todo ello la lactancia materna es considerada el método de referencia para la alimentación y crianza del lactante y el niño pequeño[1].
La leche materna es el mejor alimento porque…
- Contiene vitaminas como la A, B y C para que los niños crezcan saludables y estén bien protegidos.
- Aporta fósforo y calcio para tener huesos sanos y fuertes.
- Brinda hierro para mantener la energía.
- Contribuye con proteínas, para proteger a los niños contra enfermedades y garantizar su crecimiento.
[1] Recomendaciones sobre la lactancia materna. Tomado de: https://bit.ly/2XeqOE4