El hogar es el lugar en el que se aprenden las cosas más importantes para la vida. Aprendemos a caminar, a hablar, a amar y adquirimos esos valores que son fundamentales para la convivencia en sociedad.
Algunos de los elementos clave para que una familia sea protectora es el favorecer el reconocimiento de cada integrante de la familia, de aquello que los hace diferentes, de sus méritos, e igualmente importante sus emociones, sentimientos e intereses.
Otro elemento clave es la creación de espacios de diálogo, donde se dé este reconocimiento entre los integrantes de la familia y se pueda conversar de lo que vive cada persona, así como maneras de resolver situaciones concretas.