Si te has propuesto ser más constante para alcanzar tus logros, debes tener en cuenta que, no se consigue de la noche a la mañana. Pero no te preocupes, con estos consejos se te hará el camino más ligero.
- Trabaja la auto indulgencia. No seas demasiado duro contigo mismo: ser disciplinado es difícil. Por el camino, los fallos son reales y necesarios: nadie instaura un hábito en su vida a la primera ni es un proceso lineal. Sin embargo, recrearse en la frustración solo lleva al abandono. Ser indulgente contigo mismo evita que te culpes por tus errores, pero también para levantarte y seguir intentándolo.
- Fíjate un objetivo específico y realista. Ya sea a corto o largo plazo, un objetivo vago o poco realista hará que estés abocado a abandonarlo. No es algo malo que sea una meta ambiciosa, pero ten en cuenta que, cuanto más lejos mires, más largo será el camino.