¿Tiendes a aferrarte al pasado, a las personas o a algunas situaciones, aun cuando te hacen sufrir o has hecho algo para aprender a soltar? A lo largo de la vida vivimos todo tipo de situaciones. Independientemente de que éstas sean positivas o negativas, alegres o tristes, con frecuencia tendemos a aferrarnos a ellas. Nos guste o no, lo aceptemos o lo rechacemos, nada es permanente en la vida: todo cambia, y ante este hecho tenemos dos opciones: Podemos fluir con los cambios, o podemos quedar atrapados en relaciones, sentimientos y momentos dolorosos que nos impiden seguir avanzando y disfrutar de la vida.
Cuando nos resistimos a los cambios, nos estamos aferrando al pasado y estamos cerrándonos a la oportunidad de evolucionar, estamos dándole la espalda a todas las cosas nuevas que podemos recibir si decidiésemos soltar. Todo en la vida tiene un ciclo, y cuando ya lo hemos recorrido debemos sencillamente cerrarlo, porque en caso contrario nos quedamos en un círculo vicioso del cual se nos hará muy difícil salir y nos limitará la apertura de otros caminos.