“La Ley del karma es aquella ley que ajusta el efecto a su causa, es decir, todo lo bueno o malo que hemos hecho en la vida nos traerá consecuencias buenas o malas en esta vida o en las siguientes. … Es siempre acompañada de la “ley divina” denominada Dharma que equilibra las buenas y malas acciones y consecuencias.”[1]
El Dharma significa ‘protección’ y según el Budismo, es un “adiestramiento para mejorar nuestra calidad de vida, pero no en el sentido económico, sino en la paz y felicidad de nuestro interior. Esta ley se aplica para encontrar el equilibrio entre la resolución de nuestros problemas y nuestra propia vida. Dicho en otras palabras, se refiere a tu deber en esta vida.”[2]
Mientras que el Karma se dice que es “la energía que se derivan de tus actos. La comparación más sencilla es de causa y efecto, pues todo lo que hagas en esta vida terminará por regresar a ti, sea bueno o malo. Es parte del equilibrio de la vida y en algunas religiones, está muy relacionado con la reencarnación.”[3]