La experiencia de vida que tiene la mujer al momento de convertirse en mamá no se compara con ninguna otra. La maternidad engloba un conjunto de fenómenos que se desarrollan en la mujer que van más allá de dar a luz.
“Para quienes llegan a sentir ese deseo de ser madres y finalmente lo materializan, la maternidad representa un cambio de su vida, en el cual las prioridades como persona cambian en su totalidad, teniendo la responsabilidad de velar por el bienestar de la criatura que ha llegado al mundo, gracias a su procreación.”[1]