Todos los días no son nuestros mejores días, pero hay personas que se acostumbran a vivir en el drama, en la tristeza, en la queja y la desesperanza. Es necesario tomar conciencia sobre nuestras emociones y sentimientos, para que aprendamos a gobernarlos y no nos dejemos consumir.
Vivir en el malestar significa, que algo en nuestro interior no está resuelto y se evidencia cuando nos desquitamos con otras personas, cuando no queremos ver a nadie, cuando nos quejamos de todo y por todo, cuando sentimos que la vida es una carga demasiado pesada de llevar.