La convivencia entre vecinos en ocasiones resulta complicada. Existe todo tipo de vecinos en el vecindario, los que notan todo, opinan, hablan entre sí, y los que casi nunca se les ve.
Aprender a convivir con los vecinos es tarea diaria. Ser cortés, amable, servicial, es una de las maneras de fomentar la buena convivencia y permite de alguna manera que haya sanas relaciones unos con otros.
Un vecino puede llegar a ser el mejor aliado o amigo que puedas llegar a tener, por lo que la convivencia es clave para crear un sentido de comunidad donde prevalezca la armonía, la paz y la tranquilidad. Aprender a respetar el entorno es una de las maneras de mostrar respeto y consideración por los vecinos. Recordar que no vivimos solos y que los demás también merecen que se les tenga en cuenta.