Está claro que mantener una relación a distancia no es una tarea fácil y que existen muchos factores que determinarán el éxito o el fracaso de la relación. Si hay esfuerzo de ambas partes, las probabilidades de que funcione aumentan y podría llegar a construirse algo duradero y bonito.
La tecnología ha facilitado mucho este tipo de relaciones. Pueden comunicarse durante todo el día, compartirse fotos, ver películas, verse en tiempo real y hasta hacer diligencias juntos. Las relaciones a distancia, después de todo, no son tan horribles como antes.