“La familia reconstituida, no es un fenómeno moderno; del siglo XVI al siglo XIX, la reconstrucción familiar era muy común; ya que la esperanza de vida era muy corta, y las dificultades financieras y el cuidado de los hijos obligaban a los viudos a buscar un nuevo matrimonio.”[1]
La crianza de los hijos en este sistema de familiares es uno de los aspectos más complejos. Los padrastros o madrastras primero deben establecer una relación con los niños, ésta debe ser lo más parecida a la de un amigo o consejero, en lugar de adoptar el rol de padre o madre, con características de autoritarismo. El adulto debe ser una influencia positiva, tener paciencia y tiempo, y considerar el género y el estado emocional del niño o adolescente para lograr que se adapte y forme parte de la nueva familia.