Dolor abdominal, estreñimiento, náuseas, diarrea, aumento o pérdida de peso, son algunas de las enfermedades digestivas que todos, en algún momento de la vida, han experimentado. En ocasiones puede deberse a intoxicaciones alimentarias, mientras que otras, pueden darse por amenazas externas.
“Las enfermedades digestivas son trastornos del aparato digestivo, que algunas veces se denomina tracto gastrointestinal (GI). En la digestión, el alimento y las bebidas se descomponen en pequeñas partes (llamadas nutrientes) que el cuerpo puede absorber y usar como energía y pilares fundamentales para las células.
El aparato digestivo está compuesto por el esófago (tubo de alimento), el estómago, los intestinos grueso y delgado, el hígado, el páncreas y la vesícula biliar.”[1]