La viudez es un tema difícil del que poco se habla. Cuando alguien pierde a su pareja, el dolor es evidente, pero hay aspectos menos comentados que son igualmente devastadores. Para empezar, está el tema de la soledad. No es solo la ausencia de la persona que amabas, sino la soledad absoluta que se siente al perder a quien estaba siempre allí.
Otra de las cosas de las que no se habla mucho es el cambio de identidad. Cuando estás en pareja por mucho tiempo, tu identidad se entrelaza con la de esa persona. De repente, te enfrentas a la tarea de redefinirte como individuo. Ya no eres “nosotros”, eres “yo”, y eso puede ser muy confuso. Hay que reaprender a hacer cosas solo, a tomar decisiones sin consultar a nadie y a enfrentar la vida con una perspectiva completamente nueva.