Hoy en día, ser papá o mamá no es tarea fácil, y con tantos cambios en el mundo, es normal que a veces cometen errores sin darse cuenta. Uno de los problemas más comunes es la sobreprotección. Muchos padres quieren evitar que sus hijos sufran o enfrenten problemas, pero al hacerlo, les quitan la oportunidad de aprender a resolver las cosas por sí mismos. Aunque es natural querer protegerlos, dejar que se enfrenten a pequeños desafíos los ayuda a ser más fuertes y autónomos.
Otro error que está a la orden del día es el uso excesivo de la tecnología. Tanto los padres como los hijos pasan demasiado tiempo frente a las pantallas, ya sea en el celular, la tele o la computadora. Esto no solo reduce el tiempo de calidad que se podría pasar en familia, sino que también afecta la comunicación y puede crear una distancia emocional.