18 Febrero de 2026

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago, CORALINA, informó que el muelle del Parque Natural Regional Johnny Cay se encuentra completamente funcional y es el único punto autorizado para el embarque y desembarque de visitantes, en una decisión orientada a fortalecer la seguridad dentro de esta área protegida del archipiélago. La medida responde a la necesidad de garantizar operaciones marítimas seguras y organizadas, especialmente en temporadas de condiciones climáticas variables.

La determinación se adopta luego de los hechos registrados en semanas recientes, cuando se presentaron accidentes asociados a oleaje fuerte y a prácticas inadecuadas en el transporte marítimo de pasajeros hacia Johnny Cay Regional Park. Ante este panorama, las autoridades reforzaron los controles operativos y ajustaron los protocolos de ingreso al parque, priorizando la protección de la vida humana y la reducción de riesgos durante las maniobras de atraque.

En atención a las directrices emitidas por la Capitanía de Puerto de San Andrés, CORALINA ejecutó un refuerzo estructural del muelle mediante la instalación de llantas de protección y sistemas de amortiguación, con el propósito de minimizar impactos entre las embarcaciones y la infraestructura. El muelle operativo fue adecuado para permitir maniobras más seguras, mientras que la ampliación proyectada continúa en un proceso jurídico que ha limitado su avance.

Las autoridades recordaron que está estrictamente prohibido el emplayamiento de embarcaciones en las playas del parque, práctica que incrementa el riesgo de accidentes y afecta los ecosistemas costeros. Asimismo, el ingreso de visitantes debe realizarse por turnos organizados y en cumplimiento de la capacidad de carga turística establecida, como parte de un esquema que busca equilibrio entre conservación ambiental y actividad económica.

CORALINA, a través de sus promotores ambientales, taquilleros y guardaparques, mantiene un control diario del registro de pasajeros y de las embarcaciones autorizadas que ingresan al parque. Toda la información queda consignada en la bitácora oficial, permitiendo seguimiento, trazabilidad y verificación permanente de la operación turística en esta zona protegida del Archipiélago.

Las medidas también incluyen un llamado a los prestadores de servicios turísticos para que adopten acciones preventivas en sus propias embarcaciones, reforzando sistemas de protección y cumpliendo las disposiciones vigentes. El cumplimiento de estas normas es obligatorio y hace parte de una estrategia integral de seguridad marítima y conservación ambiental, articulada entre autoridades ambientales y marítimas.