¿Por qué ser mujer cuesta mas?
6 de marzo de 2026
En los últimos años, Colombia ha avanzado en materia de inclusión financiera femenina. Sin embargo, las cifras muestran que la brecha de género aún persiste y se refleja en distintos ámbitos de la vida social, económica y laboral. Desde una perspectiva psicológica, estas desigualdades no solo afectan las oportunidades materiales de las mujeres, sino también su bienestar emocional, su percepción de autonomía y su desarrollo personal.
De acuerdo con informes recientes de inclusión financiera, las mujeres siguen teniendo menos acceso y uso de productos financieros que los hombres. Por ejemplo, en 2024 se registraron 233 cuentas de ahorro por cada 100 hombres adultos, frente a 199 por cada 100 mujeres. Esta diferencia evidencia obstáculos estructurales que limitan la participación económica femenina y pueden generar sentimientos de inseguridad financiera o menor percepción de control sobre el propio futuro.
A esto se suma la persistente brecha salarial. En Colombia, las mujeres ganan entre un 12 % y un 18 % menos que los hombres por el mismo trabajo, una diferencia que puede aumentar hasta un 25 % en zonas rurales. Factores como la mayor presencia femenina en empleos informales, la menor participación en cargos directivos y las interrupciones laborales asociadas a la maternidad influyen en esta situación. Desde la psicología laboral, estas desigualdades pueden afectar la motivación, la autoestima profesional y la sensación de reconocimiento social.
Otro aspecto clave es la distribución desigual del trabajo doméstico. Las estadísticas muestran que las mujeres destinan cerca del 17,6 % de su tiempo al trabajo doméstico no remunerado, mientras que los hombres dedican apenas el 5,2 %. Esto genera lo que se conoce como “doble jornada”: trabajo remunerado fuera del hogar y responsabilidades domésticas dentro de él. Esta sobrecarga puede provocar estrés crónico, agotamiento y dificultades para equilibrar la vida personal y laboral.
La maternidad también tiene efectos importantes en la trayectoria laboral femenina. Estudios indican que las madres pueden experimentar reducciones salariales significativas, especialmente cuando tienen hijos pequeños. Este fenómeno, conocido como “penalización por maternidad”, puede afectar la estabilidad económica y la proyección profesional de muchas mujeres.
Además de las desigualdades económicas, las mujeres enfrentan mayores riesgos de violencia de género, un fenómeno asociado a patrones culturales de desigualdad y relaciones de poder históricamente arraigadas. Estas experiencias pueden tener profundas consecuencias psicológicas, como ansiedad, miedo o afectaciones en la autoestima.
Comprender estas realidades desde la psicología permite reconocer que la igualdad de género no solo es un asunto económico o legal, sino también un desafío social y cultural que influye directamente en la salud mental, las oportunidades y la calidad de vida de las mujeres. Promover condiciones más equitativas contribuye no solo al bienestar femenino, sino también al desarrollo de una sociedad más justa y saludable.
En Familia | Orientación en Línea con la Dra. Julie Francis
Psicóloga titulada del Politécnico Grancolombiano, con formación en evaluación, diagnóstico e intervención psicológica, aplicados a diversos contextos como la salud mental, la educación y el ámbito organizacional; complementada con un Diplomado en Gestión del Talento Humano. Así mismo, posee habilidades en el manejo de herramientas terapéuticas y estrategias de apoyo para el bienestar emocional y mental. Profesional comprometida con el desarrollo personal y social, con enfoque en la ética y el respeto por la diversidad.