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Vida al borde: Sal, sol y sargazo

25 de junio de 2026

En un territorio como San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el mar no solo representa belleza natural; también hace parte de la identidad, la economía y la vida cotidiana. Por eso, fenómenos como la llegada masiva de sargazo o la erosión costera no solo tienen consecuencias ambientales, sino también un impacto psicológico en quienes habitan las islas.

El sargazo es un alga marina que, cuando se acumula en grandes cantidades, puede generar malos olores, afectar las playas y alterar las actividades relacionadas con el mar. Estos cambios modifican el entorno habitual y pueden despertar emociones como preocupación, frustración, incertidumbre o tristeza, especialmente en las personas que dependen del turismo, la pesca o viven cerca del litoral.

Desde la psicología ambiental se sabe que los espacios donde vivimos influyen en nuestro bienestar emocional. Cuando un paisaje significativo cambia o se percibe amenazado, es normal experimentar una sensación de pérdida o inseguridad. En comunidades insulares, donde el vínculo con el océano forma parte de la historia y la cultura, estos efectos pueden sentirse con mayor intensidad.

Además, la preocupación por la salud, los daños en las viviendas ocasionados por la humedad y el salitre, o el avance del mar hacia zonas habitadas pueden aumentar el estrés diario. Sin embargo, reconocer estas emociones permite afrontarlas de manera más saludable.

 

La adaptación también fortalece la resiliencia. Participar en acciones comunitarias para proteger las playas, informarse a través de fuentes confiables y adoptar medidas preventivas contribuye a recuperar la sensación de control frente a los cambios del entorno. Estas acciones no solo benefician al ambiente, sino que fortalecen el sentido de pertenencia y la unión entre los habitantes.

Cuidar el mar también es cuidar la salud mental. Comprender los desafíos ambientales, participar en su protección y mantener una actitud solidaria ayuda a transformar la preocupación en compromiso, fortaleciendo la capacidad de las comunidades para enfrentar los cambios y preservar el patrimonio natural y cultural que caracteriza al Archipiélago.

En Familia | Orientación en Línea con la Dra. Julie Francis

Psicóloga titulada del Politécnico Grancolombiano, con formación en evaluación, diagnóstico e intervención psicológica, aplicados a diversos contextos como la salud mental, la educación y el ámbito organizacional; complementada con un Diplomado en Gestión del Talento Humano. Así mismo, posee habilidades en el manejo de herramientas terapéuticas y estrategias de apoyo para el bienestar emocional y mental. Profesional comprometida con el desarrollo personal y social, con enfoque en la ética y el respeto por la diversidad.