29 de julio de 2026
El desprendimiento de una estructura de concreto del antiguo hotel Green Moon encendió las alarmas en el centro de San Andrés, luego de que parte de la edificación cayera sobre una zona de tránsito peatonal. Aunque el incidente no dejó personas lesionadas, el hecho volvió a poner sobre la mesa la preocupación por el deterioro del inmueble y los riesgos que representa para la comunidad.
El antiguo hotel Green Moon permanece cerrado desde hace varios años tras ser vinculado a un proceso de extinción de dominio. Actualmente, el inmueble es administrado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) mientras avanza el proceso jurídico correspondiente. Sin embargo, la falta de mantenimiento durante este tiempo ha provocado un evidente deterioro de la estructura, generando inquietud entre comerciantes, residentes y visitantes que circulan diariamente por el sector.
El expresidente de AISA, Iván Cabrera, explicó que el edificio supera las tres décadas de antigüedad y que el principal problema radica en la ausencia de mantenimiento preventivo. Según indicó, el concreto no es un material eterno y, sin las intervenciones necesarias, es natural que comiencen a presentarse desprendimientos, especialmente en construcciones levantadas bajo estándares diferentes a los actuales.
El ingeniero también señaló que las características de las edificaciones construidas en la década de los noventa difieren de las normas y materiales utilizados en la actualidad, por lo que considera indispensable realizar una evaluación técnica especializada que permita establecer el estado real de la estructura y definir las acciones que deben adoptarse para garantizar la seguridad.
Asimismo, recordó el caso del antiguo edificio SACA, que debió ser demolido al representar un riesgo para la comunidad, y manifestó que las autoridades competentes deben determinar si el Green Moon puede ser recuperado o si requiere una intervención de mayor alcance, priorizando siempre la protección de quienes transitan por esta zona comercial del centro de la isla.
Mientras se define el futuro jurídico y administrativo del inmueble, el reciente desprendimiento de concreto evidencia la necesidad de adoptar medidas preventivas que reduzcan el riesgo para peatones y comerciantes. La comunidad espera que las autoridades competentes adelanten las inspecciones técnicas correspondientes y tomen decisiones oportunas que garanticen la seguridad en uno de los sectores más concurridos de la isla.