Por: Nicolle Blanco
San Andrés atraviesa un momento de gran efervescencia musical. En los últimos años, una nueva generación de artistas y productores ha tomado fuerza con propuestas que combinan la esencia raizal del archipiélago con sonidos como el dancehall y el afrobeats, llevando la identidad de la isla a nuevos públicos.
Este movimiento no solo ha renovado la escena urbana local, sino que también ha permitido que el talento isleño empiece a ganar visibilidad más allá del Caribe colombiano. Con un sonido fresco y una marcada influencia afrocaribeña, estos artistas representan el relevo de una industria que continúa creciendo.
Entre los nombres que lideran esta nueva etapa se encuentran Yeulin 777, Los de La Piña, Venecia, Keiram y Minor P, exponentes que han encontrado en la música una forma de mostrar la riqueza cultural de San Andrés desde una perspectiva moderna y conectada con las tendencias globales.
Este crecimiento también ha contado con el aporte de artistas que llevan varios años representando al archipiélago. Rayo y Toby, reconocidos por su trayectoria dentro de la música urbana y los sonidos caribeños, han contribuido a posicionar el talento sanandresano y se mantienen como referentes para las nuevas generaciones que hoy continúan ampliando el alcance de la escena musical de la isla.
El crecimiento de esta escena también ha sido posible gracias al trabajo de productores e ingenieros de sonido como DJ Maff, Hake, Chaos, DJ Coby, DJ Wahm, DJ Tra y DJ Jimm, quienes han contribuido a construir una identidad sonora propia. Su labor detrás de los estudios de grabación ha sido clave para que los artistas experimenten con nuevos ritmos sin perder la esencia que caracteriza a la música del archipiélago.
Uno de los artistas que más ha llamado la atención es Yeulin 777, quien se ha consolidado como una de las figuras emergentes de la isla gracias a un estilo enérgico y una propuesta que conecta con las nuevas generaciones.
A este panorama se suma Los de La Piña, un colectivo que ha logrado convertirse en uno de los referentes del movimiento urbano sanandresano, destacándose por su capacidad para representar el sonido callejero de la isla y mantener viva su identidad musical.
Por su parte, Venecia ha comenzado a abrirse camino como una de las voces con mayor proyección, mientras que Keiram continúa fortaleciendo su propuesta artística con una versatilidad que le permite moverse entre el afrobeats y el dancehall. Minor P completa este grupo de talentos que hoy representan el presente y el futuro de la música hecha en San Andrés.
Con artistas, productores y nuevas propuestas que siguen ganando espacio, el archipiélago demuestra que su riqueza musical continúa evolucionando. Más que seguir tendencias, San Andrés está construyendo un sonido propio que mantiene vivas sus raíces y proyecta el talento local hacia escenarios cada vez más amplios.