En el contexto de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, los jóvenes enfrentan retos particulares para acceder a oportunidades laborales acordes con su formación, pero también cuentan con posibilidades vinculadas al emprendimiento, el turismo, los servicios, la innovación y las necesidades propias del territorio.
La docente invita a los recién graduados a no interpretar la falta de empleo inmediato como un fracaso. Una primera experiencia laboral, aunque no corresponda exactamente con la profesión, puede convertirse en una oportunidad para aprender y construir trayectoria.
Las familias también cumplen un papel fundamental. En lugar de comparar o ejercer presión con preguntas como “¿ya conseguiste trabajo?”, es preferible escuchar, acompañar y reconocer los tiempos de cada joven.
El título abre puertas, pero la trayectoria profesional se construye paso a paso. Adaptarse, seguir aprendiendo y explorar nuevas oportunidades también hacen parte del éxito.