Dar las cosas por sentado es una de las principales causas de malos entendidos y disgustos. Detrás de cada «pensé que…», «creí que…», «supuse que…» hay algo que dimos erróneamente por sentado y que pudo fácilmente ser la causante de un problema.
Otro gran problema de dar las cosas por sentado es que, cuando se trata de personas y regalos que la vida nos da, pensamos que ya las tenemos aseguradas y olvidamos cuidarlas, tomando así el riesgo de perderlas.
Tomamos por sentado a nuestras familias y olvidamos llamarlas, darles nuestra atención y nuestro amor. Tomamos por sentada nuestra salud y es por eso que ingerimos alimentos que nos destruyen lentamente.