¿Cuántas veces nos ha sucedido que justificamos nuestra conducta y buscamos culpables, para no hacernos responsables de nuestras acciones? En algún momento de nuestra vida, todos hemos caído en este papel de víctima, del que a veces, muchos no logran salir, porque se vuelve un círculo vicioso en el que los culpables siempre son los otros.
Cuando nos convertimos en víctimas, minimizamos la posibilidad de hacer cambios de comportamiento voluntarios y nos volvemos dependientes de las circunstancias y de las otras personas, para lograr resultados diferentes.