¿Alguna vez has sido criticado o has criticado a alguien? Me atrevería a decir que en algún momento de nuestras vidas todos hemos vivido ambas experiencias y la diferencia entre una y otra es la intención.
Criticar a una persona requiere de energía, atención a sus debilidades y errores. Va con la intención de hacer daño; lastimar o cuestionar de manera inapropiada, las decisiones de esa persona. Mientras que, hacer una crítica, es con el fin de proponer soluciones, dar alternativas u otra mirada de la situación que se vive. Es una oportunidad para mejorar y se hace de forma asertiva, sin señalar ni juzgar.