Tras terminar una relación de pareja existe un momento de duelo, una etapa de olvidar y dejar atrás, que es necesaria para sanar las heridas que quedan abiertas luego del adiós. Cada proceso es distinto y toma diferentes tiempos según la persona y la manera personal de afrontar las situaciones.
A pesar de tener las ilusiones y el corazón roto, los primeros meses suponen ser el tiempo del autodescubrimiento en donde se puede experimentar la gratificante experiencia de vivir cada día con intensidad y de verle el lado positivo a cada situación dejando a un lado el pasado y viviendo el presente.