El dolor que se origina en las articulaciones procede con frecuencia de estructuras externas, como pueden ser los músculos, los tendones o los ligamentos, como por ejemplo son la bursistis y la tendinitis.
El dolor articular afecta a distintas zonas del cuerpo, como por ejemplo las rodillas, los dedos de las manos y de los pies, las muñecas, los hombros… El dolor acostumbra estar unido a la rigidez, dolor al tocar e incluso inflamación.
El dolor articular puede ir acompañado de la inflamación de una o más articulaciones y se produce de distintas formas. Un buen ejemplo sería el de la artrosis, en el que el cartílago de la articulación —el tejido que protege la articulación— se deteriora- La capacidad regenerativa del cartílago es limitada, por lo que se produce una pérdida progresiva de cartílago con el tiempo.
Algunos síntomas comunes del dolor articular son:
- Sensación de ardor
- Picor
- Entumecimiento
- Dolor
- Enrojecimiento
- Hinchazón
- Dificultad para realizar el movimiento
- Movilidad reducida
- Rigidez
- Hormigueos