Cada una de nosotros tenemos un lenguaje prevalente a la hora de pedir disculpas. Los cinco lenguajes son: expresar arrepentimiento, aceptar la responsabilidad, restituir, arrepentirse genuinamente y pedir perdón. Veamos los 5 lenguajes un poco más a fondo. Le ayudarán a saber con cuál se identifica más y cómo ponerlos en práctica[1]:
- Expresar arrepentimiento:
Quien emplea este lenguaje reconoce haber hecho daño a otra persona y se siente culpable por ello. A la hora de recibir disculpas estas personas solo desean oír un «lo siento». No necesitan ningún tipo de explicación ni de compensación. Este lenguaje es muy poderoso ya que va directamente al grano. No se intenta dar excusas ni buscar la culpabilidad en otro lado.
- Aceptar la responsabilidad:
Quienes utilizan este lenguaje lo único que desean oír es que la otra persona reconoce haberse equivocado, que se responsabiliza de lo ocurrido, si esto no es así la disculpa carecerá de valor.
Si nos encontramos con una persona cuyo lenguaje primario de disculpa es restituir, no importa cuantas veces pidamos perdón o asumamos la culpa, nunca sentirán que es una disculpa sincera porque las palabras se las lleva el viento. Debemos hacer un esfuerzo mayor. Debemos dejar claro que seguimos queriendo a esa persona y corregir los errores del pasado.