Las relaciones sanas se construyen sobre la base de una comunicación sana, el respeto mutuo y la confianza. En una relación saludable ambos miembros de la pareja se sienten valorados y respetados, y se respetan sus límites. Los límites pueden ser físicos, emocionales y sexuales. En una relación saludable, cada uno de los miembros de la pareja respeta los objetivos del otro, ya sean personales, profesionales o educativos. También es fundamental respetar la necesidad del otro de pasar tiempo con otras personas o a solas. La dinámica de las relaciones saludables puede aplicarse a las parejas íntimas, los amigos, la familia y los compañeros de trabajo.
Veamos cuáles son algunos elementos claves en una relación saludable: