La responsabilidad de uno mismo conlleva hacerse cargo, no solo de los comportamientos que llevamos a cabo, sino también de aquello que pensamos y sentimos. En definitiva, de nuestra existencia. A lo largo de nuestra vida, cuando nos relacionamos con los demás, la mayoría de las veces nos encontramos hablando de nosotros mismos. aunque pensemos que estamos opinando de nuestro amigo o de un familiar.
Depositamos en los otros, lo que no estamos preparados para asumir de la propiarealidad personal. En otras palabras, nos proyectamos y atribuimos la responsabilidad de cómo nos sentimos a los demás. Por eso, la lectura de los otros puede ser un fiel reflejo de lo que nos sucede. El exterior nos habla y nos sirve de espejo, si estamos dispuestos a ver qué partes o asuntos pendientes tenemos sin resolver con nosotros mismos.