El dólar continúa en ascenso, y aunque muchos consideren que el dólar caro no afecta sus bolsillos, los bienes importados en el país representan 19% de la canasta familiar, este alza podría significar el aumento de algunos productos en el Archipiélago.
El dólar está fortalecido en Colombia. la divisa alcanzó esta semana los $3.987, a solo 13 pesos del umbral de los $4.000, situación que impactará directamente a los colombianos a través de los productos que provienen del extranjero y hacen parte de la canasta familiar, ante está situación la representante Jay pang solicitó que se abarate, la canasta familiar en el Archipiélago.
“El llamado muy especial es para que el gobierno nacional tome atención a la situación que en este momento, no solo nos afecta, la subida del dólar significa para mí departamento, sino también para todo los departamentos, como Leticia que también tienen que ver con esta situación, muchas gracias señora presidente” Indicó Eñizabeth Jay Pang.
La comunidad insular indicó que actualmente los productos tienen un alto costo en la isla, y con el dólar en alza, se presentará un duro golpe al bolsillo de la ciudadanía. El economista Julio Arboleda indicó que las consecuencias del alza del dólar no son inmediatas sobre los productos y que estos podrían reflejarse en un periodo de tiempo.
“Los alimentos son traído mayormente de Colombia y de otros países vía aérea y marítima, estos fletes están dolarizados, están indexados al dólar, eso significa que cuando el dólar fluctúa normalmente suben los precios, no necesariamente quiere decir que cuando el dólar baja, bajan los precios de los productos de la canasta familiar en la isla de San Andrés y Providencia. Lo que sí podemos empezar a fortalecer las la línea de fomento para la producción local de alimentos por lo menos para fortalecer la seguridad alimentaria en la isla”
Otro de las efectos colaterales del alza es que medida que aumenta la cotización del dólar en Colombia, el peso se convierte en la moneda emergente más devaluada de 2021, con una caída de 13,74%, ubicando a Colombia con la segunda moneda más devaluada de la región después de Venezuela.