Parece una locura el hecho de que tres generaciones compartan el mismo techo dado que esta convivencia puede ser fuente de conflictos. Pero en la actualidad muchos niños se ven obligados a vivir con sus abuelos debido a las circunstancias económicas desfavorables de sus padres.
Pese a que para cualquier niño los abuelos son maravillosos, tienen mala prensa: en vez de verlos como sus mejores compañeros llenos de amor para dar, son considerados consentidores y malcriadores seriales de sus nietos. Lo cierto es que ser abuelo es un trabajo intenso solo apto para personas sabias con mucha experiencia.