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Cortejos de ayer y hoy

29 de mayo de 2026

El cortejo ha cambiado con el paso del tiempo, adaptándose a las transformaciones culturales, sociales y tecnológicas de cada generación. Desde la psicología, el cortejo representa mucho más que un simple acercamiento romántico: es una forma de conexión emocional donde las personas buscan afecto, aceptación y construcción de vínculos significativos.

En generaciones anteriores, especialmente en Colombia y América Latina, las relaciones eran más formales y supervisadas por la familia. Las serenatas, las cartas escritas a mano, las visitas al hogar reflejaban respeto, paciencia, dedicación y compromiso emocional. La espera y la comunicación pausada permitían fortalecer la ilusión y el conocimiento mutuo. Desde la psicología social, estas dinámicas favorecían vínculos más estables y una comunicación más reflexiva.

Actualmente, las redes sociales y la tecnología han transformado profundamente las relaciones. Muchas personas se conocen mediante Instagram, TikTok, Facebook o aplicaciones de citas. Aunque estas herramientas facilitan el contacto inmediato y permiten conocer personas de distintos lugares, también han surgido nuevas dificultades emocionales como el “ghosting”, la necesidad constante de validación y los celos relacionados con la vida digital. La rapidez de la comunicación puede generar intensidad emocional, pero también ansiedad y relaciones más frágiles.

En Colombia aún conviven formas tradicionales y modernas de enamorarse. Mientras algunas familias conservan costumbres antiguas, las nuevas generaciones desarrollan relaciones influenciadas por la cultura digital. En territorios como San Andrés y la comunidad raizal, el cortejo históricamente estuvo ligado a la música, la iglesia, las reuniones comunitarias y los valores familiares afrocaribeños. Hoy, aunque muchas tradiciones permanecen, las dinámicas afectivas también reflejan cambios generacionales y culturales.

Más allá de la época, la psicología destaca que un cortejo sano necesita respeto, honestidad, empatía, comunicación clara y límites saludables. Ni las relaciones tradicionales eran perfectas ni la modernidad destruye el amor. Lo verdaderamente importante es construir vínculos basados en el cuidado emocional, la responsabilidad afectiva y el bienestar mutuo.

Foto de Саша Соколова de Pexels

 

En Familia | Orientación en Línea con la Dra. Julie Francis

Psicóloga titulada del Politécnico Grancolombiano, con formación en evaluación, diagnóstico e intervención psicológica, aplicados a diversos contextos como la salud mental, la educación y el ámbito organizacional; complementada con un Diplomado en Gestión del Talento Humano. Así mismo, posee habilidades en el manejo de herramientas terapéuticas y estrategias de apoyo para el bienestar emocional y mental. Profesional comprometida con el desarrollo personal y social, con enfoque en la ética y el respeto por la diversidad.