Los padrinos cumplen un papel muy importante en la vida un niño. Por ello, los padres deben tomarse muy en serio la elección de esta persona, teniendo en cuenta diferentes aspectos que influirán en su relación con el niño.
Los padrinos asumen, a partir del bautizo, un rol de consejeros y educadores. En caso de que alguno de los padres tuviera que faltar a su responsabilidad, los padrinos entran a cumplir ese rol.