Las despedidas casi nunca son fáciles. Decirle adiós a algo a o alguien con quien hemos compartido una etapa de nuestra vida, en ocasiones trae consigo dudas, incertidumbre, miedo, entre otros sentimientos.
Aunque en el momento de las despedidas, el mundo parece acabarse, es una manera de cerrar una etapa e iniciar una nueva. Es la manera en que la vida nos permitirá crecer, evolucionar y transcender.