En ocasiones nos pasamos la vida buscando el amor de nuestra vida, buscando satisfacer vacíos y espacios que solo nos compete llenar a nosotros mismos, porque solo quien se ama así mismo, que se respeta y que se elige día tras día, será capaz de amar a otros.
No necesitas una media naranja, cuando tú eres una naranja completa. No necesitas llenar las expectativas de nadie, cuando reconoces que tú eres suficiente. No necesitas complacer a todo el mundo, cuando sabes que la única persona que necesita estar en paz consigo mismo (a) eres tú.