El perdón es una condición necesaria para continuar y para no quedar atado a lo que sea que haya producido sufrimiento. El perdón libera, sana, restaura, y trae múltiples beneficios a la vida del ser humano.
Dentro del perdón, existe el que se ofrece a uno mismo. Hay personas que no son capaces de mirarse con compasión ante sus errores y cargan con eso toda la vida. Como dice un refrán: “nadie puede dar de lo que no tiene”, y así mismo sucede con el perdón; si no puedes ser flexible contigo mismo, difícilmente podrás serlo con los demás.