Existen personas que confunden esta emoción con la vergüenza, incrementando su malestar emocional, ya que al mezclar ambos sentimientos se retroalimentan entre sí. Mientras que la culpa aparece ante el dolor por el daño causado, la vergüenza se experimenta cuando nos percibimos con la falta de una habilidad o capacidad que se presumía deberíamos tener.[1]
Si no es tu responsabilidad o si ya has reparado el daño, lo mejor es activar conductas autocompasivas que te permitan entenderte, darte consuelo y activar la indulgencia para seguir adelante con la vida en libertad que de otro modo sería imposible.
[1] Sentimiento de culpa. Tomado de: https://bit.ly/3snOVvr