FOTO EN FAMILIA
Un espacio 
familiar
educativo
de convivencia
informativo
de crecimiento

En caso de duda, no supongas: mejor pregunta

10 de Noviembre de 2021

Imagen tomada de: https://bit.ly/2YREBBG

Una de las mayores necesidades que presenta el ser humano es la capacidad de sentirse emocionalmente seguro, y para ello, crea esa sensación de seguridad que tanto desea a través de diferentes medios y mecanismos, entre los que podemos encontrar a las suposiciones.

Suponer es algo que hacemos con mucha frecuencia. tendemos a hacer suposiciones sobre casi todo a lo largo de nuestra vida.  y aun teniendo la oportunidad de saber lo que ocurre en realidad, muchas veces damos por ciertas determinadas suposiciones, sin estar lo suficientemente contrastadas y comprobadas, adquiriendo éstas una categoría de certeza o verdad absoluta. El problema de todo esto, se encuentra por lo tanto en que hacemos esas suposiciones como reales, es decir, suponemos y creemos llevar la razón porque lo vemos finalmente como verdad, constituyendo uno de los principales motivos de las discusiones y conflictos que se producen en las relaciones interpersonales.

Nuestra mente continuamente necesita respuestas para entender lo que pasa a su alrededor, y si no se producen, automáticamente puede llegar a suponerlas, rellenando ese espacio vacío. Es mucho más fácil suponer, ya que prácticamente es automático, que interrogar al otro o a nosotros mismos, por eso las suposiciones se multiplican, reemplazando así a la comunicación.

Aparte de nuestra insaciable necesidad de respuesta, otra razón importante es que no tenemos el valor para hacer preguntas, temerosos de confundirnos y no preguntar lo correcto, o de parecer demasiados entrometidos. Parte de nuestra educación es responsable de todo esto, interiorizando como consecuencia que hacer preguntas puede resultar peligroso, y asumiendo la comunicación a partir de suposiciones.

Tratar de desechar esos pensamientos intrusivos puede ser difícil. Por eso, el primer paso es ser consciente de que lo haces habitualmente y de las consecuencias que ello conlleva.

Evita las suposiciones, se trate de uno mismo o de otras personas. en cambio, verifiquemos. Preguntemos. Averigüemos. Experimentemos. Así, podemos ahorrar y ahorrarnos unos cuantos disgustos y evitar que se generen y extiendan rumores dañinos e innecesarios.