Como padre de familia, una de las labores más importantes es enseñarle al niño a comportarse bien. Es una labor que requiere tiempo y paciencia. Sin embargo, ayuda saber cómo aplicar estrategias que sean saludables y eficaces.
El castigo no elimina conductas de raíz, sino que las suprime momentáneamente. Es efectivo a corto plazo, pero con ello el niño no aprende nada, y seguramente volverá a repetir la conducta inadecuada la próxima vez.
Como padre, eres una persona de gran influencia para tu hijo tanto emocional como personalmente. Por ello, si utilizas el castigo habitualmente con tu hijo, es posible que empieces a notar un distanciamiento emocional entre los dos.
La AAP recomienda prácticas positivas de disciplina que le enseñen a los niños de forma eficaz a controlar su comportamiento y mantenerlos a salvo mientras se promueve un desarrollo sano. Las siguientes son algunas de ellas:
- Mostrar y decir. Enseñe a los niños la diferencia entre lo bueno y lo malo con palabras y acciones calmadas. Sea un ejemplo de la conducta que usted quiere ver en sus niños.