En Familia logo
Un espacio 
familiar
educativo
de convivencia
informativo
de crecimiento

Envejecer en casa: Adaptaciones para una vida segura y cómoda

18 de febrero de 2026

El envejecimiento poblacional es una realidad global y también colombiana. Según el DANE, más del 14% de la población tiene 60 años o más, y para 2050 casi uno de cada cuatro colombianos será adulto mayor. En este contexto, adaptar la vivienda no es solo una mejora física del espacio, sino una intervención psicológica que protege la autonomía, la dignidad y el sentido de identidad.

El hogar representa memoria, pertenencia y seguridad emocional. Permanecer en él fortalece la estabilidad afectiva, reduce la ansiedad ante los cambios y preserva la red de apoyo familiar, clave en la cultura colombiana. Sin embargo, los cambios en movilidad, equilibrio, fuerza y visión aumentan el riesgo de accidentes. El Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Salud señalan que las caídas son una de las principales causas de hospitalización en personas mayores, especialmente en baños y escaleras.

Desde la psicología del envejecimiento, la prevención es fundamental. Modificaciones como retirar alfombras sueltas, mejorar la iluminación, instalar barras de apoyo y pasamanos, o adecuar la altura de la cama y el inodoro, reducen riesgos y fortalecen la percepción de control personal. Sentirse capaz de realizar actividades básicas sin ayuda incrementa la autoestima y disminuye síntomas depresivos asociados a la dependencia.

Los principios de adaptación deben priorizar la seguridad, la accesibilidad universal y la comodidad. Espacios transitables con bastón o andador, eliminación de desniveles y uso de tecnología sencilla —como luces automáticas o teléfonos con botón de emergencia— favorecen la confianza y reducen la carga emocional de los cuidadores.

En zonas rurales o viviendas con construcciones informales, el riesgo puede ser mayor por pisos resbalosos, iluminación deficiente o falta de barandas. Intervenir estos factores no solo previene fracturas —como la de cadera, una de las más graves en esta etapa— sino que preserva la independencia y disminuye hospitalizaciones y costos médicos.

Adaptar la vivienda es, en esencia, una inversión en calidad de vida. Permite envejecer con seguridad, mantener vínculos familiares y conservar la dignidad, elementos centrales para el bienestar psicológico del adulto mayor.

En Familia | Orientación en Línea con la Dra. Julie Francis

Psicóloga titulada del Politécnico Grancolombiano, con formación en evaluación, diagnóstico e intervención psicológica, aplicados a diversos contextos como la salud mental, la educación y el ámbito organizacional; complementada con un Diplomado en Gestión del Talento Humano. Así mismo, posee habilidades en el manejo de herramientas terapéuticas y estrategias de apoyo para el bienestar emocional y mental. Profesional comprometida con el desarrollo personal y social, con enfoque en la ética y el respeto por la diversidad.