La crianza es una tarea cotidiana que lleva tiempo y esfuerzo por lo cual es importante encontrar la manera de hacerlo sostenible en el tiempo. La crianza respetuosa se trata de acompañar y favorecer la independencia de los hijos e hijas a partir del establecimiento de un vínculo de confianza, escuchando y aprendiendo juntos.
Este tipo de crianza no significa un “sin límites”, sino que busca, más bien, comunicarse a partir del amor, el respeto y el consenso, evitando las amenazas, los castigos y cosas parecidas a la crianza tradicional.