La infancia y adolescencia son momentos críticos en el desarrollo de todo ser humano, pues se trata de etapas en la que se definen valores, comportamientos y muchas pautas, al tiempo que se adquieren competencias clave para la vida adulta, tanto en el campo cognitivo como emocional.
En Colombia muchos niños y niñas han sido víctimas de distintos tipos de violencias, bien sea por el conflicto armado, el abandono por parte de padres de familia jóvenes o en condiciones sociales de gran vulnerabilidad, los malos tratos en el hogar y por el abuso físico y sexual. Se trata de una problemática muy compleja y que es todo un desafío para la sociedad colombiana.
Por eso se crean los hogares sustitutos del instituto colombiano de bienestar familiar, los cuales son espacios en los que se trabaja para lograr la restitución plena de los derechos de los niños, niñas y adolescentes que por alguna u otra razón han sido vulnerados o se encuentran en riesgo.
Los hogares sustitutos son familias debidamente seleccionadas, que en forma voluntaria acogen transitoriamente a un niño, niña o adolescente que se encuentra con medida de protección provisional, con el fin de proporcionarles afecto, seguridad y todos los cuidados necesarios para su desarrollo, lo que implica que el lugar de ubicación de los menores de edad debe ser idóneo para evitar cualquier situación que pueda afectar su normal desarrollo.