En Familia logo
Un espacio 
familiar
educativo
de convivencia
informativo
de crecimiento

La pesca, una profesión heredada

05 de junio de 2025

La pesca artesanal en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina no es sólo una actividad económica; es una manifestación profunda de identidad cultural, memoria colectiva y resiliencia comunitaria del pueblo raizal. Desde un enfoque psicológico, esta práctica ancestral cumple funciones esenciales para el bienestar individual y social.

En primer lugar, la transmisión intergeneracional de saberes pesqueros fortalece el sentido de pertenencia. Al enseñar a los hijos a leer el mar, elaborar redes o preparar platos tradicionales, los mayores no solo comparten técnicas, sino también valores, historias y emociones que refuerzan la autoestima colectiva y el orgullo étnico. Esta conexión emocional con el pasado da estabilidad psíquica frente a la modernidad cambiante.

Además, el trabajo en familia o en comunidad favorece vínculos afectivos sólidos. Las faenas en alta mar o la colaboración en competencias tradicionales como el cat boat promueven la cooperación, la empatía y el apoyo mutuo, claves para una salud mental equilibrada. Estos espacios funcionan como redes de contención emocional ante adversidades económicas o sociales.

No obstante, la amenaza a la pesca artesanal —por la sobrepesca, la pesca industrial y el escaso respaldo institucional— genera una sensación de incertidumbre y ansiedad en las comunidades. El debilitamiento de esta práctica no sólo implica pérdida de ingresos, sino también una ruptura del tejido simbólico que da sentido a la vida cotidiana. Esta situación puede derivar en estrés, frustración y desarraigo cultural, afectando la salud mental de los más jóvenes, quienes podrían sentirse desconectados de su historia.

Frente a ello, las iniciativas para conservar la pesca artesanal —como el uso de artes sostenibles o la promoción de saberes tradicionales— no solo buscan preservar recursos naturales, sino también salvaguardar la identidad psicosocial de la comunidad. En este contexto, cuidar el mar es también cuidar la mente y el corazón del pueblo raizal.

En definitiva, la pesca artesanal es más que subsistencia: es vínculo, memoria, resistencia y salud emocional. Su defensa es una forma de preservar no solo un modo de vida, sino también el equilibrio psicológico de todo un pueblo.

En Familia | Orientación en Línea con la Dra. Julie Francis

Psicóloga titulada del Politécnico Grancolombiano, con formación en evaluación, diagnóstico e intervención psicológica, aplicados a diversos contextos como la salud mental, la educación y el ámbito organizacional; complementada con un Diplomado en Gestión del Talento Humano. Así mismo, posee habilidades en el manejo de herramientas terapéuticas y estrategias de apoyo para el bienestar emocional y mental. Profesional comprometida con el desarrollo personal y social, con enfoque en la ética y el respeto por la diversidad.