Las normas de urbanidad son un conjunto de reglas creadas para tener una buena actitud social. Son pautas que nos ayudan en la sana convivencia con otros individuos, y son comportamientos que regulan o establecen la correcta manifestación del hombre y de su vida de relación con los demás.
Decir: gracias, por favor, permiso, muy amable; así mismo como, ceder el asiento a una mujer embarazada o a un adulto mayor, darle paso a un transeúnte para que cruce la calle, son solo algunas muestras de buenos modales. Con ello, además demostramos nuestra calidad como seres humanos.