“Mi experiencia fue muy traumática, sobre todo porque perdí a mis hijos y esposa. Solo yo quedé vivo y todavía estoy intentando hacer cosas que antes hacía sin problema. ¡Cuídense”
“Creo que, si supiéramos la gravedad de este virus, no andaríamos como si nada ocurriera. Yo me confié y no solo enfermé yo, sino tres miembros más de mi familia… Murió mi padre y aunque quedamos mi hermano y yo, seguro se hubiese salvado si yo me hubiese cuidado”.
“Yo aprendí que la familia es lo más importante y que la vida puede acabarse en un abrir y cerrar de ojos”.
“Mientras sigo recuperándome, trato de aprovechar cada día como si fuera el último. A veces damos por sentado que estaremos para siempre o que podremos disfrutar sin que nada ocurra y no, el COVID me mandó UCI un mes y medio y sentí que no saldría de allí con vida”.
“La vida es muy corta como para perder el tiempo. La vida es aquí y ahora”.
Hoy tenemos la decisión en nuestras manos de cuidar de nosotros y de nuestras familias. EL COVID seguirá estando un tiempo más y debemos protegernos y proteger a los nuestros. ¡Seamos responsables!