El mal humor es algo natural en las personas muy temperamentales. Todos tenemos momentos malos en los que nos cuesta controlarnos en presencia de otros, pero hay personas que parecen encadenar uno tras otro. Cuando el mal humor aparece de manera ocasional solemos tolerarlo y ser empáticos con él, sin embargo cuando se convierte en una constante y no lo cortamos a tiempo puede terminar por contagiarnos.
Todos los seres humanos tenemos impulsos pero también tenemos la forma de controlarlos. Las reacciones emocionales se pueden regular. En el cerebro operan mecanismos de control que aunque son muy complejos, fisiológicamente hablando, se pueden comprender de la siguiente manera: todo pensamiento genera una emoción a la cual siempre le seguirá una acción.