El positivismo tóxico es considerar que solo hay que poner el foco de nuestra atención en sentirnos siempre bien, aunque las circunstancias sean negativas. Tratando constantemente de no tener emociones, pensamientos y recuerdos negativos o/e incomodas de nuestra vida. Cosa que resulta ineficaz.
El problema del llamado positividad tóxica es ignorar las emociones que sentimos en situaciones que nos produzca incomodidad o desagrado. Todas las emociones, incluidas las llamadas negativas o incomodas son necesarias para tomar decisiones y llevarlas a cabo