En la vida siempre habrá situaciones inesperadas que nos forzarán a salir de la zona de confort. Situaciones para las que no sabremos cómo reaccionar ni cómo actuar y que no podremos prever.
Soltar el control, significa descansar sabiendo que todo lo que sucede tiene un propósito y lo que no sucede también. Significa dejar de intentar mantener nuestro ego a salvo, tratando de evitar situaciones que tal vez ni sucedan.